lunes, 16 de noviembre de 2009

El Bosque (The Village)


Como no acaba de gustarme demasiado Savater, y menos para Bachillerato, pues hago otra entrada para olvidar la anterior.

El domingo vi la película "El Bosque". Yo nunca la había visto porque pensaba que era de miedo, y lo paso muy mal. Pero no, no es de miedo, en absoluto, y me encantó. Y me quedé pensando en el tema de la verdad que estamos viendo en Primero de Bachillerato y a todo lo que le damos vueltas en Psicología sobre la percepción, lo que pensamos que es real en nuestro mundo y no.

La película narra el modo de vida de un pueblo americano en las montañas, y cómo transcurre su vida atemorizados por la idea de unos seres -cómo no, como buenos monstruos, innombrables- que habitan en el bosque cercano. Y todo el desarrollo es el ejemplo de cómo vivimos pensando que las cosas son de una manera, con una claridad absoluta y cómo, en algún momento, nos damos cuenta de que las cosas no son realmente así.

Lo peor no es la realidad en sí, que haya o no monstruos al otro lado, sino el vivir permanentemente pensando que sí los hay, y no hacerles frente. Aún a riesgo de todo, como se ve en la película.

Preguntaba el otro día José María en 1º, "¿la verdad coincide con la realidad?". Hay veces que no, y esta película es un buen ejemplo de ello.

Los que la habéis visto, ¿opináis lo mismo?

viernes, 6 de noviembre de 2009

Juegos del lenguaje

Los de 1º acabáis de aprender -o eso espero- a Wittgenstein. Los que estáis en 2º, lo visteis el año pasado y lo odiasteis un poco. Este año toca otra vez, y con su texto. Da igual, porque Wittgenstein es genial. Y no porque diga nada espectacular, sino porque dice lo que tiene que decir, que el lenguaje es el juego al que juguemos con él. Y lo sabemos quienes conocemos las reglas, y quien no, se queda fuera. Y juega a otra cosa. Y así.
Quien ha vivido lo que una palabra en un momento determinado puede llegar a significar; quien necesita que una canción diga eso y no otra cosa, y quien ha entendido un problema con una explicación y no con otra, sabe jugar con el lenguaje.

Os quiero proponer algo; leed este texto de Ana María Matute y decid qué os sugiere. A qué creeis que se refiere y por qué, dicho así, dice más que de cualquier otra forma. Jugad a probar palabras.

El niño al que se le murió el amigo

Una mañana se levantó y fue a buscar al amigo, al otro lado de la valla. Pero el amigo no estaba y, cuando volvió, le dijo la madre:
-El amigo se murió. No pienses más en él y busca otros amigos para jugar.
El niño se sentó en el quicio de la puerta, con la cara entre las manos y los codos en las rodillas. "Él volverá", pensó. Porque no podía ser que allí estuviesen las canicas, el camión y la pistola de hojalata, y el reloj aquel que ya no andaba, y el amigo no viniese a buscarlos. Vino la noche, con una estrella muy grande, y el niño no quería entrar a cenar.
-Entra, niño, que llega el frío-dijo la madre.
Pero, en lugar de entrar, el niño se levantó del quicio y se fue a buscar al amigo, con las canicas, el camión, la pistola de hojalata y el reloj que no andaba. Al llegar a la cerca, la voz del amigo no le llamó, ni le oyó en el árbol, ni en el pozo. Pasó buscándole toda la noche. Y fue una larga noche casi blanca, que le llenó de polvo el trajo y los zapatos. Cuando llegó el sol, el niño, que tenía sueño y sed, estiró los brazos y pensó: "Qué tontos y pequeños son estos juguetes. Y este reloj que no anda, no sirve para nada". Lo tiró todo al pozo, y volvió a su casa, con mucha hambre. La madre le abrió la puerta y dijo: "Cuánto ha crecido este niño, Dios mío, cuánto ha crecido". Y le compró un traje de hombre, porque el que llevaba el venía muy corto.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Arrugas







Como otras muchas cosas, esto tambíén se lo tengo que agradecer a mi amiga Sara. Ella es mi proveedora oficial de cómics y también me presentó esta historia, que cuenta cómo una persona mayor tiene Alzheimer y algunas de las cosas bellas que pueden pasar todavía por su vida.



Hemos estado viendo esto en Psicología y, evidentemente, perder la memoria es perder la identidad de la peor de las maneras posibles, sin ser conscientes de ello y dejándonos en la más absoluta indefensión.



No sé qué os viene a la cabeza con estas escenas, pero siempre que las he visto, he pensado que, como la canción de Anthony and the Johnsons, espero que si alguna vez me pasa algo así, haya alguien a mi lado que me recoja de una manera tan suave, que viaje conmigo a mi pasado sin hacerme sentir por ello ridícula, sino más grande. Que aún me haga participar de mi propia vida.

domingo, 18 de octubre de 2009

Sombras


Volviendo sobre el tema de la caverna, he visto esta imagen de Ellen Weinstein y me ha llamado mucho la atención. ¿Qué opináis vosotros sobre ella? ¿Qué os sugiere? Es bueno pensar en esto de cara al lunes.

jueves, 15 de octubre de 2009

Salir de la caverna



Ya conocéis todos el famoso mito de la caverna de Platón. Sin ser una platónica convencida, no dejo de admirar la hermosa metáfora del conocimiento y la realidad que supone este pasaje del maestro de Aristóteles. Siempre me sorprende, no la actitud del prisionero que consigue escapar y salir al exterior, sino la del resto de esclavos que, una vez son avisados del engaño en que viven, deciden seguir permaneciendo en su oscuridad, contemplando imágenes falsas, reducto de originales, los cuales ni siquiera tienen la intención de conocer. Y siempre me pregunto hasta qué punto estamos condenados, por ignorancia, por comodidad, o por miedo, a permanecer en el fondo oscuro de la caverna. Cuántos de nosotros serán capaces de salir y contarnos todo lo que aún desconocemos, recibiendo de nosotros siempre la misma respuesta evasiva. O lo que es peor, tachándolos de locos.


Creo en el que decide quedarse, pese a todo, en el interior. Pero se parece demasiado al que decía "no" en el poema primero de Cavafis. Me quedo con el viaje a Ítaca. Prefiero que nadie me espere al volver al hogar pero, al menos, saber la dimensión real de lo que llamo casa.

sábado, 10 de octubre de 2009

¡¡¡Ya están aquí!!!


A partir de ahora, el que no haga bien los comentarios o tenga cara de ñu, sale a la pizarra, coge al muñequito correspondiente y defiende su teoría con él en la mano.


Reto fácil para el puente: ¿qué filósofos son? (de izquierda a derecha)

Pasadlo bien.